
La pasada semana se completó la instalación de dos cercados preventivos frente al oso en dos nuevos asentamientos apícolas del territorio. Cada uno de ellos se ha ejecutado siguiendo un método distinto, ambos consensuados con los apicultores durante la primera reunión de trabajo, con el objetivo de evaluar su eficacia en condiciones reales.
Antes de iniciar los trabajos, se realizó una fase imprescindible: el desbroce completo del perímetro de cada colmenar. La eliminación de vegetación alta es clave para evitar fugas de corriente, mejorar la eficiencia del sistema y facilitar el montaje. Asimismo, cuando existe matorral en el entorno, es fundamental desbrozar una franja de unos dos metros alrededor del cercado, tanto para reducir el riesgo de incendios como para evitar que ramas caigan sobre la instalación o puedan ser utilizadas por los osos como apoyo para acceder al interior.

En el primero de los colmenares se instaló un sistema basado en malla ganadera combinada con líneas de corriente exteriores.
Se colocaron postes de madera sobre los que se fijó la malla. Por la parte exterior, se instalaron aisladores separados unos 10 cm de la malla, sobre los que se dispusieron tres líneas de alambre conductor (no hilo blanco).
La configuración eléctrica es la siguiente:
La línea de tierra del pastor se conecta directamente a la malla ganadera.
La línea de corriente alimenta las tres líneas horizontales.
Alturas aproximadas:
15 cm del suelo
75 cm
1,15 m
Este sistema permite que, cuando el animal intenta introducir la cabeza, toque simultáneamente la malla (tierra) y el hilo conductor (corriente), cerrando el circuito y recibiendo la descarga completa, sin depender de la conductividad del suelo.


En el segundo colmenar se optó por un sistema distinto, también con postes de madera de unos 2 m, hincados unos 30 cm.
En este caso:
La línea de tierra se conecta a alambres que unen directamente los postes, sin aisladores.
Se colocan tres líneas de corriente sobre aisladores en la cara interna del cercado.
Entre ellas se intercalan dos líneas de tierra.
Esto permite:
Aumentar la altura electrificada hasta aproximadamente 1,40 m
Garantizar que el animal toque simultáneamente una línea de tierra y una de corriente al intentar acceder
Para reforzar el sistema, se puede conectar la toma de tierra a tetraceros distribuidos por el perímetro, mejorando la eficacia incluso cuando el contacto con la línea de tierra no es directo.




En ambos colmenares, el acceso se resuelve mediante:
Ganchos aislantes desmontables en las líneas eléctricas
En el caso de la malla, alcayatas en forma de gancho que permiten fijar y liberar el extremo

Ambos cercados funcionan con un pastor eléctrico de 12V de alta potencia, alimentado por una batería de 12V de alta capacidad (tipo automoción), complementada con un panel solar monocristalino de 10 W, que mantiene la carga de forma continua y permite que el sistema esté siempre operativo.

Este proyecto se realiza con el apoyo financiero de la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco en el marco de la Iniciativa Humanidad – Fauna Silvestre #InitiativeHommeFauneSauvage.