Verbascum pulverulentum Vill. y Verbascum thapsus L.
Nombre vernáculo: gordolobo, morga
Descripción: hierba bienal que se desarrolla en dos etapas. El primer año, lo dedica a formar sus grandes y suaves hojas formando una roseta foliar. La siguiente primavera, emite un largo y robusto tallo (pudiendo alcanzar los 2 m) que es culminado por una inflorescencia en forma de espiga muy densa. Las flores amarillas son visibles desde la mitad de la primavera y hasta el final del verano.
Hábitat: es una especie que prefiere terrenos removidos, siendo frecuente en ambientes antropizados, prados nitrófilos y terrenos incultos, apareciendo hasta 1800 m de altitud. También coloniza rápidamente los prados de diente y siega que han sido abandonados en las últimas décadas.

USOS ETNOBOTÁNICOS
La principal utilidad de esta especie dentro de la reserva ha sido facilitar la pesca de las truchas en los ríos Omaña y Luna. Esta práctica, hoy prohibida, se ha llevado a cabo porque se consideran especies ictiotóxicas (esto significa que, producen compuestos químicos tóxicos para los peces). Aunque el uso ha desaparecido de los valles, esta práctica ha dado lugar a verbos como enverbascar, haciendo referencia al hecho de narcotizar las aguas. También se ha utilizado como medicinal, aprovechando las hojas (que están recubiertas de un fieltro muy suave) escaldadas para lavar y curar las zonas afectadas con problemas de hemorroides.

COMENTARIOS DE LOS INFORMANTES
PARA SABER MÁS
Para conocer el origen del uso de prácticas ilegales de pesca con plantas, es necesario retroceder al año 1255, cuando Alfonso X “El Sabio” promulgó una ley, siendo la primera referencia al uso de plantas ictiotóxicas en España, donde prohibía el uso de hierbas para envenenar y atrapar a los peces en los ríos. Además, a lo largo de la geografía de nuestro país, están inventariadas unas 40 especies ictiotóxicas. Una de ellas, es el acebón, una especie del género Scrophularia que también ha sido utilizada, aunque de forma muy local, en estos valles, con fines de pesca ilegal. De hecho, hay quien cuenta que el acebón tenía un mayor poder tóxico que el gordolobo o la morga.

