Crataegus monogyna Jacq.
Nombre vernáculo: espino, escambrión, espino mayolar, espino blanco. Fruto: majuelo, majoletas
Descripción: arbusto, a veces convertido en árbol, en general espinoso, que rara vez supera los 5 m de altura. Presenta hojas caducas, ligeramente aserradas. Las flores son de color blanco que en la primavera son muy vistosas en las laderas y/o praderas de montaña. Los frutos, de color rojo, encierran una pulpa dulce comestible, con una única semilla que es particularmente dispersada por aves frugívoras.
Hábitat: claros y bordes de bosques, setos y zarzas de orla espinosa, donde convive frecuentemente la apreciada seta de San Jorge (Calocybe gambosa). Puede subir hasta los 1800 m de altitud. El fitónimo espinales, encontrado en Villanueva de Omaña, hace referencia al lugar concreto donde abundan estos arbustos.

USOS ETNOBOTÁNICOS
Especie con alta importancia etnobotánica en la reserva, presentando una decena de usos a lo largo del territorio. Ha sido empleado para la alimentación humana, ya que los frutos se consideran comestibles y tienen diversas propiedades medicinales. La madera se ha empleado en la artesanía, concretamente para fabricar cucharas. Una curiosidad local es su empleo medioambiental como portainjertos para los manzanos. Como elemento de construcción, en la fabricación de valeos y cierres de la portillera. Para fines medicinales, las sumidas florales, ya que contienen propiedades que actúan en los trastornos del ritmo cardíaco. Por último, también se ha utilizado a nivel local como herramienta para esparcir el abono.

COMENTARIOS DE LOS INFORMANTES
PARA SABER MÁS
Se ha reportado un uso muy local de los frutos del espino mayolar para la elaboración de mermeladas, aunque el resultado es bastante harinoso. A continuación, se da una receta sencilla para la elaboración del licor de majuelo:
- 350 gramos de majuelos maduros
- 1 litro de aguardiente
- 200 gramos de azúcar
La maduración de los frutos, aunque depende de la zona, se produce de manera general durante el mes de septiembre. Lo ideal, es recoger aquellas bayas que son más carnosas y de mayor tamaño. Una vez recogidas, se deben limpiar ligeramente con agua y eliminar aquellos restos de ramas y hojas. Después, se introduce la cantidad indicada de majuelos en una botella de cristal que contenga un litro de aguardiente (a poder ser, de buena calidad) y azúcar. Por último, se agita la botella con todo el contenido y se deja reposar unos meses.

