Alnus glutinosa L.
Nombre vernáculo: aliso, humeiro
Descripción: árbol caducifolio de altura media, entre 20 y 30 m, que presenta corteza lisa y grisácea en etapa joven tornándose oscura en la madurez. Sus hojas son ovaladas, de color verde oscuro, con nervios marcados y truncadas en el ápice. Las flores son amentos colgantes que aparecen antes que las hojas. Las inflorescencias, cuando son maduras, presentan un color negro característico.
Hábitat: crece en los márgenes de los ríos y arroyos, llegando hasta los 1800 m de altitud, pero ocupando principalmente los fondos de los valles o laderas húmedas. Forma bosques de ribera de alto valor ecológico (alisedas), a los cuales, se les debería prestar especial interés para su conservación. Además, tolera el encharcamiento, ocupando así, lugares inundados con frecuencia.

USOS ETNOBOTÁNICOS
Habiendo sido utilizadas todas las partes de este árbol, el uso más popular entre los habitantes era como planta tintórea. Además, se ha utilizado para la construcción (muebles y estacas sumergidas en agua), artesanía (escobas o baleos), como medioambiental (valorando su potencial como defensa hidrológica), combustible (leñas) y social (para ahuyentar las moscas mientras se pescaban truchas en los ríos Omaña y Luna).

COMENTARIOS DE LOS INFORMANTES
PARA SABER MÁS
En el Libro de Matalengua, que recoge la tradición de las normas concejiles de Las Omañas durante el siglo XVI, aparecen las primeras obras de la hidrología forestal: los gurriones (palabra equivalente al actual gavión). Los gurriones se armaban con fuertes vigas (de madera de aliso o humeiro) en puntos estratégicos de la orilla, con gran carga de leñas y piedras en plano inclinado para favorecer el deslizamiento de las aguas. Estos se colocaban alrededor de los cauces de los ríos Luna y Omaña para defender las fincas de las avenidas. Y no es que ejecutar las defensas hidrológicas fuera un trabajo voluntario, sino que existía la obligación de llevarlas a cabo, y en caso contrario, se imponía una sanción económica.

